Los almacenes y los centros de distribución son la columna vertebral de las cadenas de suministro modernas. Cada día, miles de trabajadores manejan maquinaria pesada, manipulan grandes cargas y se mueven por pasillos muy transitados, todo ello con plazos muy ajustados.
Los riesgos más comunes en los almacenes y centros de distribución
Entender los riesgos es el primer paso para eliminarlos. Estos son los peligros más comunes que se dan en los almacenes y centros de distribución:
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Accidentes con carretillas elevadoras y carretillas industriales motorizadas: solo en EE. UU., las carretillas elevadoras están implicadas en casi 85 accidentes mortales y 34 900 lesiones graves cada año.
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Resbalones, tropiezos y caídas: los suelos mojados, los pasillos abarrotados y las superficies irregulares son las principales causas de lesiones entre los trabajadores.
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Riesgos de incendio y sustancias químicas — En muchos almacenes se guardan materiales inflamables o sustancias peligrosas que requieren protocolos de manipulación muy estrictos.
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Mala iluminación y visibilidad: una iluminación tenue o insuficiente contribuye a que se produzcan accidentes, sobre todo en zonas con mucho tráfico.
Crear una cultura de seguridad — No solo cumplir con la normativa
El cambio más importante que puede hacer cualquier almacén o centro de distribución es pasar de un enfoque basado en el cumplimiento normativo a uno basado en la cultura. Cuando todos los miembros del equipo —desde los trabajadores del almacén hasta la dirección— valoran de verdad la seguridad, los incidentes se reducen drásticamente.
Del 8 al 12 de junio, aquí en la planta de Seaga Manufacturing de Freeport, celebramos nuestra Semana Anual de la Seguridad. Nuestro comité de seguridad organizó acertijos sobre seguridad, crucigramas y lo que llamamos una «carrera de relevos». Había 6 equipos de 4 personas cada uno, y cada uno tenía que ponerse y quitarse los elementos del equipo de protección individual (EPI) lo más rápido posible. ¡Los «Reyes y Reinas de la OSHA» que aparecen en la foto de abajo se llevaron el trofeo con un tiempo de 5:32!

Los líderes marcan la pauta. Cuando los jefes dan ejemplo constantemente con comportamientos seguros, reconocen las prácticas seguras y tratan la seguridad como un valor compartido en lugar de un mero trámite, los trabajadores siguen su ejemplo. Un buen ejemplo de ello es nuestro propio director general, Mike Freund, que se encargó de la barbacoa de clausura de la semana anual de la seguridad.

Estrategias clave de seguridad que todo almacén debería poner en práctica
Crear un almacén más seguro no es cosa de un día, pero poner en práctica estas estrategias clave marcará la diferencia de inmediato:
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Asegúrate de que se use correctamente el equipo de protección individual (EPI): los cascos, los chalecos de alta visibilidad, las botas con puntera de acero y los guantes deben ser obligatorios.
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Haz auditorías e inspecciones de seguridad con regularidad: identifica y soluciona los riesgos antes de que provoquen incidentes.
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Invierte en formación continua en materia de seguridad: todos los empleados, tanto los recién incorporados como los más veteranos, deberían recibir formación periódica en materia de seguridad adaptada a sus funciones.
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Establece planes claros de gestión del tráfico: los carriles peatonales y las zonas para carretillas elevadoras bien señalizados reducen considerablemente el riesgo de colisiones.
Reflexiones finales
La seguridad en los almacenes y centros de distribución no es algo opcional, sino fundamental. Si identificas los riesgos, pones en práctica estrategias que han demostrado su eficacia, aprovechas la tecnología y fomentas una verdadera cultura de la seguridad, podrás crear un entorno de trabajo en el que todos los trabajadores vuelvan a casa sanos y salvos al final de cada turno.

